Desde sus inicios, el hombre ha tenido la necesidad de expresar sus necesidades y sentimientos no sólo a través del lenguaje hablado, sino también con gestos y movimientos corporales que manifiesten sus necesidades específicas de cortejo, determinación territorial, religión, alegría, etc.
Actualmente, aprovechando esta necesidad intrínseca del individuo, es que se ha popularizado el baile como actividad física en diferentes salones, clubes y gimnasios.
Considerando que el ser humano es una unidad de cuerpo, mente y alma; y que estas partes están íntimamente interrelacionadas, deducimos que, a través del baile y de la expresión corporal podemos influir no solo en nuestro cuerpo, sino también en nuestra mente y espíritu.
Hoy en día las prisas y el estrés de las actividades cotidianas han provocado que las persona pierdan esta correspondencia cuerpo-mente-alma y no tienen una relación agradable consigo mismas.
¡El baile puede ayudarnos a restablecer esta concordancia!
A través del movimiento se generan cambios no sólo físicos, sino que involucramos activamente a nuestro ser interno, muchas veces aislado por miedos o problemas tanto sensoriales como síquicos.
Cuando bailamos expresamos no solo belleza y felicidad, también expresamos miedos, rabia, angustia, dolor, etc.
Cada uno de esos estados son personajes que viven dentro de nosotros y que pugnan por salir con la misma intensidad con que nos resistimos a dejarlos aflorar o a reconocerlos como propios. Y es a través de la danza, más que de la palabra, que encuentran una ruta de salida.
Al bailar, abandonamos la rigidez y nos entregamos al movimiento, nuestro cuerpo se reconoce a sí mismo, en algunos casos, más que el movimiento, es la sensibilidad lo que nos conecta con nuestro ser interno.
Estos son algunos de los beneficios que podemos obtener del baile:
- Libera el estrés.
- Ubicación espacio-temporal, reconocimiento del propio cuerpo.
- Libertad de movimiento, mejores reflejos, mejora la movilidad.
- Sensibilidad musical, desarrollo emocional y creatividad
- Socialización, mejora la autoestima superando la timidez y la soledad.
- Se adquiere tenacidad y perseverancia a través de la disciplina.
- Mejora la fuerza y la resistencia cardiovascular.
- Ayuda a quemar calorías manteniendo al cuerpo en un peso adecuado.
- Es una gran herramienta contra los problemas óseos y artríticos.
- Previene el envejecimiento cerebral y mejora el estado de ánimo.
- Mejora el equilibrio y ayuda a corregir la mala postura.
- Incrementa la energía y el gusto por la vida.
Si te has decidido por iniciar un programa de ejercicio con baile, ¡ya estás en camino de mejorar tu salud! sin embargo, el primer paso es consultar con tu médico, especialmente si tienes alguno de los siguientes factores de riesgo:
- Estás bajo un tratamiento médico específico.
- Has tenido alguna vez algún problema cardiovascular.
- Eres diabético.
- Tienes problemas óseos o articulares.
- Sufres de presión arterial alta.
- Tienes antecedentes familiares de enfermedad arterialo coronaria.
- Si eres un hombre mayor de 45 años de edad o una mujer mayor de 50 y no estás acostumbrado(a) al menos a niveles moderados de ejercicio físico.
- Si fumas.
- Si tienes sobrepeso.
Ahora que estás en antecedentes, ¿qué estás esperando? ¡LEVANTATE! ¡BAILA Y DISFRUTA DE LA VIDA!
Prof. David García Soto